Beber dos litros de agua al día es una recomendación frecuente, pero que puede ser difícil de cumplir para algunas personas. Por lo mismo, aumentan la ingesta de líquido con otras opciones como té, café, infusiones o incluso bebidas azucaradas, siendo estas últimas nada de recomendables por los expertos en nutrición.
Pero ¿cómo saber cuál es la mejor opción? ¿Todas hidratan de la misma manera? ¿Qué otros efectos pueden tener? En una nota publicada en el portal de noticias de la Universidad de Concepción encontramos algunas respuestas.
Toma nota
- Aunque el té y las infusiones contienen agua, también incluyen compuestos vegetales o activos que pueden influir en la absorción de nutrientes o actuar como medicamentos naturales. La docente de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Concepción, Dra. Marcia Avello, explicó que “los activos son los fitoquímicos que ejercen un efecto en nuestra biología”.
- Si lo que se busca es hidratación, para la Dra. Avello lo más adecuado es la ingesta de agua pura. Si lo que se necesita es la acción de químicos para cambiar tu biología, por ejemplo, manzanilla como carminativo o antioxidante con Camellia (té) es otro contexto: aquí estamos en el campo de la fitoterapia.
- La Directora del Departamento de Nutrición y Dietética de la Universidad de Concepción, Dra. Montserrat Victoriano, señala que el té y las hierbas aportan compuestos beneficiosos, pero su consumo simultáneo con alimentos puede afectar la absorción de hierro. El agua, al ser neutra, es mejor complemento para absorber nutrientes en las comidas.
- Por otro lado, Victoriano explica que hay productos como el té verde cuyo consumo inhibe la absorción del colesterol dietario, lo que puede ser beneficioso si la comida tiene mucha grasa saturada.
- Muchas veces las infusiones son usadas como carminativos, que corresponden a activos vegetales que favorecen la digestión y favorecen la eliminación de gases. De acuerdo con la Dra. Avello contribuyen a la desinflamación del colon y sus desfavorables síntomas (meteorismo y espasmos).
- Si la persona no necesita esta ayuda, las profesionales recomiendan no beber infusiones después de las comidas. “Si deseas una experiencia organoléptica, como la infusión de cedrón, que sea muy diluido y unos 20 a 30 minutos después de las comidas, así como el ‘bajativo’, si has consumido comidas muy pesadas como las ricas en grasas”, recomienda Avello.