Perdemos agua a lo largo del día con los procesos corporales normales, como la producción de orina, la evacuación intestinal y la sudoración. Las personas muy activas pueden perder más agua a través del sudor, ya que el cuerpo intenta enfriarse. Lo mismo ocurre en altitudes más elevadas y cuando se está al aire libre en temperaturas extremas. Además, enfermedades como la fiebre y la diarrea provocan una pérdida adicional de agua.
De acuerdo con la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos, muchos factores influyen en la cantidad de agua que la persona necesita: edad, sexo, nivel de actividad y salud general. Las personas necesitan más agua durante el embarazo y la lactancia. Las personas con determinadas afecciones de salud como insuficiencia cardíaca congestiva o enfermedad renal también tienen diferentes necesidades de líquidos. Lo mismo ocurre con quienes padecen infecciones graves o diarrea.
Adultos sanos
El Dr. Pablo Bertelsen, urólogo de Clínica Dávila, señala que la recomendación del Instituto de Medicina de Estados Unidos y de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria es que los hombres adultos debieran recibir 2,5 a 3,7 litros al día en total, lo que incluye la ingesta total de líquidos que provienen del agua, bebidas y alimentos ingeridos (80% de líquidos y 20% de los alimentos). En el caso de las mujeres, explica que estas debieran recibir entre 2,0 a 2,7 litros de agua en total.
“Una forma indirecta, recomendada por la Autoridad Europea, para conocer si es adecuado el volumen ingerido de agua es determinar el volumen urinario diario, que en los hombres debería alcanzar 2,0 litros y en las mujeres 1,6 litros”, explica.
¿Por qué la diferencia entre hombres y mujeres?
El urólogo señala que la diferencia radica en que los hombres tienen mayor masa muscular y volumen corporal, y un metabolismo basal más alto, lo que implica mayor consumo de agua.
En el caso de las mujeres hay factores hormonales que inciden en mayores requerimientos de agua en ciertos periodos, como por ejemplo el embarazo, la lactancia (necesidades pueden elevarse hasta 3,8 litros al día) o la fase del ciclo menstrual en que se encuentre.