Aunque solemos pensar en una botella de agua mineral para hidratarnos cuando tenemos sed, cuando hacemos deporte, cuando trabajamos o en cualquier otra circunstancia, lo cierto es que puede ocuparse también al interior de nuestra cocina.
La chef Beatriz Descamps señala en su página Enmicasa.com que el agua mineral es una bebida a la que puedes sacarle mucho partido para dar un color más vibrante a tus vegetales, obtener masas más esponjosas o huevos más jugosos. Además, el agua mineral tiene cero calorías y aporta sodio y magnesio, los cuales tienen un papel esencial en la salud del cuerpo.
Veamos en detalle algunas ideas que entrega esta experta en casa y cocina.
Smoothies
Para obtener un smoothie con una textura más sedosa y un toque chispeante, solo sustituye una pequeña parte del agua o del jugo por agua mineral.
Panqueques y waffles
Al cambiar todo el líquido de la receta por agua mineral, vas a obtener una masa más ligera y esponjosa. Toma en cuenta que los waffles quedarán menos tostaditos.
Vegetales y legumbres
Olvídate de usar agua para cocerlos. Si usas en su lugar agua mineral, tendrán un color más intenso y brillante, y se cocerán en menos tiempo. Además, tendrás que añadir menos sal.
Huevos revueltos
Agregar un poco de leche a los huevos revueltos los hace más jugosos, pero si eres intolerante a la lactosa, puedes añadir una o dos cucharadas de agua mineral al batido y obtendrás, además de huevos revueltos más jugosos, unos muy esponjosos.
Apanados o rebozados
Agrega un poco de agua mineral a la mezcla de huevo —igual que a los huevos revueltos— y conseguirás un apanado o rebozado más crujiente y ligero, ya que absorberá menos aceite al freírlo.
Crepes
Para conseguir una masa ligera, puedes sustituir la mitad del agua que te pide la receta con agua mineral.
Pasteles más esponjosos
Si añades un poco de este ingrediente con la receta ya lista, el resultado será una masa más esponjosa y suave.